El cielo de Van Gogh

Nuestros no muy lejanos antepasados, solo necesitaban salir de sus casas una noche despejada, para contemplar mirando al cielo, el maravilloso espectáculo de las estrellas.

Hoy Van Gogh no podría pintar así este cuadro titulado: El Café Arlés bajo el cielo estrellado, porque la desmesurada luz de nuestras ciudades ya no nos permite ver ese espectáculo maravilloso de estrellas, como sin duda él lo veía en 1888.

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Hoy para enseñarles a nuestros hijos ese universo que está ahí arriba, tenemos que coger el coche y alejarnos mucho de toda contaminación lumínica. Solo entonces podemos echar la mirada hacia arriba y contemplar la Vía Láctea, las constelaciones, las miríadas de estrellas, y mirar al cielo con admiración. Como en este segundo cuadro del mismo pintor. Noche estrellada sobre el Ródano en donde la noche pasa a ser protagonista. (Clic sobre la imagen para ampliar)

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Y seguimos en esta dinámica “in crescendo” hacia el siguiente cuadro: Noche estrellada que fue pintado por Van Gogh desde su ventana mientras estaba internado en el asilo psiquiátrico de Saint-Rémy, Francia, en junio de 1889, trece meses antes de suicidarse a los 37 años.

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Aquí lo importante no es ya el pueblo de Arlés ni sus pintorescos cafés – como en la primera pintura -, sino el cielo que está por encima del mismo. El pueblo ha quedado desprovisto de detalles, relegado a unos gruesos trazos oscuros, aplastado e insignificante. Mientras que los astros y estrellas por encima de él, alcanzan con su colorido y forma, toda la energía y toda la velocidad de su dinamismo cósmico. Van Gogh solía decir:

“La noche es mucho más viva y colorida que el día”.

Y es que cuando contemplamos el universo nos sentirnos pequeños y diminutos. Habitantes de una mota de polvo que gira alrededor de una pequeña estrella en una de las miles de millones de galaxias que constituyen el Universo. Una dosis de humildad. Pero ¿quién nos lo recordará ahora que ya no lo vemos?

De como un tendido eléctrico y unos pájaros se convierten en una partitura

Birds on the wires 01

Birds on the wires 02

Birds on the wires 03

Birds on the wires 04

El músico y publicista Jarbas Agnelli, encuentra un día leyendo el periódico una foto de Paulo Pinto. En la imagen aparecen unos pájaros posados en un tendido eléctrico. La recorta y decide hacer una canción usando la posición exacta de los pájaros – sin hacer Photoshop -, solo por la curiosidad de ver qué melodía podría salir. El resultado está en este vídeo que se puede también descargar de este enlace.

Vía: A la felicidad por la electrónica.

Discusión matrimonial al compás de Beethoven

Son casi 6 minutos de actuación, sin diálogos ni palabras, sin subtítulos ni efectos especiales, pura interpretación. Actores en estado puro, con la única ayuda de la 5ª sinfonía de Beethoven. Esto fue todo lo que necesitaron Sid Caesar y Nanette Fabray, para contarnos esta historia de encuentros y desencuentros de una pareja, en un programa de variedades de 1954.